sábado, 4 de octubre de 2008

HANNI OSSOTT.


Poeta venezolana nacida Caracas. Licenciada por la Universidad Central de Venezuela, de dónde también fue profesora, recibió los Premios Nacionales de Poesía Ramos Sucre y Lazo Martí. Ejerció la crítica de arte, publicando varios libros de ensayos sobre poesía. Su actividad creadora y su producción fué siempre constante y prolífica. Entre su poesía editada en más de quince libros destacan, Hasta que llegue el día y huyan las sombras (1983), El reino donde la noche se abre (1986), Plegarias y penumbras (1986), Cielo, tu arco grande (1989), Casa de agua y de sombras (1992) y El circo roto (1993). Hanni Ossott trasladó a su voz poética, arraigada en una compleja experiencia vital, la profundidad de Emily Dickinson, los acentos de Rainer María Rilke (a quienes tradujo al castellano) y la sensibilidad moldeada en la lectura de tres autores alemanes, Goethe, Hölderlin y Nietzsche. Hanni Ossott murió el 31 de Diciembre de 2002 después de pasar varios años recluida en una casa de reposo. Una editorial venezolana ha recogido recientemente su obra bajo el rótulo de Poemas selectos.

LA MORDIDA PROFUNDA

Hay una mordida profunda
incisiva
en el centro de mi sexo
por la cual yo me erijo como yo misma
y soy,
y poseo y dono.
Regalo mi cuerpo y mi ansia.

Hay una mordida en mí
que doblega al otro
lo arrodilla, lo inclina

por esa mordida se abre un vasto mar de vacíos
vértigos
precipitaciones
abismos
Me cruza una pendiente
me traza un precipicio
en el amor...
y en todas mis secretas junturas
con cuido, con recelo, tú te avienes a mí
y no me sabes.

UNA MUJER SOLA.
A mí y a Gioconda Espina.

Una mujer sola
rodeada de cactus
de Palos del Brasil
tiene poca salida
no puede ir al Circo
la fiesta le está vedada
la alegría pospuesta

Una mujer así, sola

de ella no queda nada.

Junio, 1991.

EL CIRCO ROTO
A todos
<>
Rafael Cadenas (En una conversación.)

He muerto
he trascendido la muerte
he trascendido la vida
más allá de mí no queda nada
sólo rastrojos
penas

La fiesta se ha apagado
las luces del teatro ya no existen
estoy en la nada
del Circo no queda sino un traje raído
cansado
descolorido.

Julio, 1991.

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