lunes, 24 de noviembre de 2008

EL SOÑADOR DE CASAS.

POR FRANZ ORTIZ CASTAÑEDA.

A MIGUEL ÁNGEL PERAZA.

(1986)

“Casa mía, casa nuestra tantas veces pálida

semejante a esa flor

que se hace oscura en la memoria”

Ana Enriqueta Terán.





(Fragmentos)

Quien sueña casas no sueña estructuras, sueña intimidades. La vida de los techos frente al sol y a las aguas, frente al viento y frente a los colores. La vida íntima de la madera, todos los tiempos del árbol desde su advenimiento del vientre de la tierra hasta su condición de símbolo erguido como columna vegetal. El silencio de las paredes, su calor o frescura para envolver los cuerpos, la vida colmando las angustias, la imaginación con su espacio propio alentado por el barro o las arenas, o los metales o el mismísimo corazón del deshecho.

Quien sueña una casa la sueña en un tiempo total. La infancia como animal maduro se planta y se convierte en la línea central de los horcones. Y corremos, corremos colocando las imágenes del misterio desnudas en las calles para todos, asentamos los sonidos de los insectos para ampliar los espacios, cerramos las puertas para cobijar la palabra y mezclar en los espejos del sueño las aguas del paraíso. La infancia es el pasado, es el presente y es el camino directo hacia mañana simultáneos. Ella como tiempo de juegos nos abre los abanicos de las posibilidades, la geografía y todos los acontecimientos van girando a su alrededor, dinamizando el drama de las constelaciones. Ahora el hombre salta en el sueño y siente como la casa se apodera de su pecho, ya no existe la posibilidad de la muerte para la imagen de la casa y aunque en vigilia no la vea, no la toque, no la tenga, la padezca, la luche, la persiga, la sufra y lo desgarre, esa imagen de adentro, esa casa asentada en los espacios interiores de su ser estará allí pidiéndole el cumplimiento del sueño, acechando la realidad, animando a la historia para alcanzar el techo donde guardarse y donde sostenerse.

4 comentarios:

Gabiprog dijo...

Hogar y tiempo, solo parecen fáciles de conseguir en sueños...

Un abrazo.

Raul G dijo...

Me encantan los simbolismos adornados con la prosa poética.

Admirable este fragmento.

Saludos!

Adolfo Payés dijo...

Donde guardarse y donde sostenerse...

precioso.

besos y abrazo...
te siento..

©Claudia Isabel dijo...

Un texto excelente!
"La infancia es el pasado, es el presente y es el camino directo hacia mañana simultáneos."

Un verdadero soñador de casas...
Abrazos