sábado, 12 de diciembre de 2009

Poemas de Francisco Hilario Saavedra Barrios. Paraguay.

Francisco Hilario Saavedra Barrios. Nacido en Paraguay, el 21 de octubre de 1963. Participante y ganador de premios y menciones en importantes concursos literarios.



De los que se han ido pero siguen presentes

Sobre el pedestal temblando

de rojos atardeceres.

Se avista la mirada que busca

y se agrietan los sueños

¿Será el destino, será la aurora?

O el silencio que sucumbe y cae

y tiñe de olvidos que no llegan.

No sé si la mañana se hizo lágrimas

de rocíos que lamen mi lengua.

Hoy mis ojos avistan lejanías.

Hoy todo se hace carne.

Aún los diminutos segundos

que blasfeman misericordias.

Ponme un clavel blanco a mis alas

y perfuma el recuerdo que trae.

Y cuando te hagas presente,

desde el vacío.

Dame el abrazo que nunca diste.

Sé de mis recuerdos...

Esa luz que persiste y alumbra.



La respuesta.

Siempre estás donde la aurora

y alumbras con rayos de ternura.

Recorres los días del silencio,

y regresas al principio...Cuando llegas

al final

siempre estás.

Cerca o lejos no importa

sólo la loca osadía de enamorarse,

hasta los ángeles expanden sus alas

y regresas al principio cuando llegas...

al final

siempre estás.

Hasta los sueños que no soñamos

cuando contando los rayos de la luna

descubres el manto negro del rostro

y regresas al principio cuando llegas...

al final

siempre estás.

Donde la aurora revive cada día

tan cerca de los dedos blancos

y te escurres hacia la nada, eterna

y regresas al principio cuando llegas

al final

siempre estas.



Analogía (poema)

Quebrada la historia eterna, circular

que recorre el destino con rodeos

desquebranta la aurora aún boreal

la jubilosa ansiedad de mis anhelos.

Mi sangre corre cual bravío río

en un caudal interno, furioso, violento

palpita al corazón tan vivo

y siento que soy torrente, luz de rayo...

Y no existe el miedo.

Soy del horizonte donde nace el día,

ese primer rayo de sol reluciente.

Del mar soy la ola que encrespa en la roca

y el sonido errante del viento en el cielo.

Soy el misterioso secreto infinito

de todas las ciencias, de todos los tiempos,

la razón inquieta que surge en silencio

dándole la forma al homo sapiens místico.

Soy esa callada frase, que profunda,

nace en el cerebro, personaje inquieto,

y aunque la palabra con toda su magia

no le ha dado forma, materia en el viento,

y cuando lo haga, como nace un sueño,

con luz renovada parirá otro cambio.

Y soy la esperanza, el esfuerzo mismo

voluntad que afirma el dulce reencuentro.

Soy un abrazo de ese tibio amigo

y el beso que falta para salvar al mundo.

En fin, hoy soy lo que nunca he sido

soy yo con mi cuerpo, mi corazón,

mi fin, mi principio.

en otras palabras...Hoy me siento vivo.



Regalo (poema)

Desde el cielo remonta, una estrella

tímida luz que en la aurora nace y muere

se hace grande y brilla solitaria con la luna

sobre el páramo de inciertas lejanías

Es tan solo una luz que despierta el vasto cielo

una lejana canción de errante, armonía

que entibia la frialdad de la noche fulgurosa

y mi alma gozosa baila en su cadencia

Y la única razón que impera en el momento

es saber que existe una estrella y este cielo

y la luna con su rostro melancólico

da las gracias con un rayo misterioso

No, no es la estrella ni es este cielo que remonta

no es la luna, ni la gracia de esta imagen silenciosa

la que expande el corazón que late y grita

y en su grito yace el cielo, errante y mágico.

Y la miro...

y la tomo..

y se me ocurre darle nombre

y la llamo, esperanza que alimenta

la adorno con luces de mis ojos y la hago bella

y la sedo empapada de sonrisas

Pero pienso, y esto no me alcanza...

la bautizo como a un niño que clama por un nombre

y la llamo amor de aquel que no quiere más tristeza

y te la sedo, te regalo la única luz que hay en mi aurora

para que hagas con ella lo que tu quieras…



Poema doloroso

(A mi hermano que lucha por la vida contra viento y marea)

Cúbranme los ojos, que no quiero verlo

Duerman mis sentidos con cinco amapolas

Apaguen los cielos de estrella fugaces

y dígale a todos que mi alma ha muerto.

Es que la osadía de estar tan despierto

congoja mi pecho que sigue entreabierto

y galopan latidos con ritmo de ciegos

en las latitudes donde el sol adormece.

Cambien llanuras por suelos resecos.

Que callen las aves su canto de cielo.

Que nada sea hermoso, que mueran las flores.

No quiere canciones prefiero silencios

Es que las rosas ya no perfuman

y la historia triste se hace en el pecho.

Cúbranme la boca con todos los vientos

dolor que florece y se hace estiércol.

Hoy guardo en mi cielo nubarrones negros

y no quiero luces, solo sombras y miedo.

Les pido que callen los sabios consejos

que la nada pura abarque mis sueños.

Hoy no quiero alas, quiero pies de hierro

es que este dolor hizo en mi su lecho.

Cúbranme los ojos que no quiero verlo

Que las flores muertas cubran mi pecho

hoy siento que pierdo razones de miedo,

y quiero que sepulten conmigo mis sueños

y por cierto hoy todo es negro muy negro,

hasta las amapolas perdieron su secreto.

Y todo esto por qué?

Porque la vida, la historia, y todo me dicen

con palabras sordas que podrías marcharte

y contigo se marcharían no solo tu vida

sino también la vida mía... y yo muero

por eso cúbranme los ojos... que no quiero verlo.


****************



Se desgarra, se desgarra

el corazón late penas

con un sordo grito se ahoga

y se desgarra.

Se desangra, se desangra

la carne abierta se derrama

sobre el filo de la soledad.

No, no grites, no hay furia

sólo el deceso de un momento.

Thanatos, amor de lo obscuro

amante de las noches tormentosas

meces en tus manos huesudas y blancas

mi cabeza cansada y somnolienta.

Se desgarra en silencio se desgarra

cada sueño que nunca llegó a buen puerto.

¿Y si apoyo mi cabeza en tus faldas?

que no están y nunca estuvieron.

Quizás por fin sienta descansos, en el silencio

que abre de soledades eternas

quizás por fin tenga algún sentido

el abandono del que todo yace.

Es negro el amanecer de mis inviernos

es fría la caricia que no llega.

No hay amor, solo silencio.

Y un corazón, lleno de angustia ... espera

Y mientras espera se marchita.

Thanatos amor de nadas tristes

toma mi corazón y devóralo

hasta que no quede más que un recuerdo...

Y ni siquiera eso.

3 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Por lo que veo me he perdido muchos post de poetas y poemas interesantes..
La salud no me acompañaba..

Un gusto siempre leerte.

Te dejo mis mejores vibraciones de paz para estas fiestas..

Suerte en todo..

Un abrazo
Saludos fraternos..

©Claudia Isabel dijo...

Realmente sentida y maravillosa poesía!
Un abrazo desde La perla de Janis

Francisco Saavedra Barrios dijo...

Hola, hoy en un experimento o una exploracion con el buscador de internet, encontre con mucho agrado, al tipear mi nombre, estos viejos poemas de mi autoria.
La verdad que me trajo muchos recuerdos y me siento tan agradecido de que alguien como usted los haya puesto para compartir en este su blog...desde ya muchas gracias.
Un calido abrazo...
Francisco Saavedra Barrios
Frank211063@gmail.com