martes, 3 de junio de 2008

ELENA VERA.

Elena Vera. (Caracas, 1939-1996). Poeta, ensayista. Profesora de Literatura y Latín (Pedagógico de Caracas¨), Licenciada en Letras (Universidad de los Andes), Magister en Literatura Hispanoamericana (Instituto Pedagógico de Caracas) y en Literatura Venezolana (Universidad Central de Venezuela). Publicó los poemarios El hermano y el extraño hombre (1959), El celacanto (1980, premio José Antonio Ramos Sucre), Acrimonia (1981, Premio Universidad de Carabobo), De amantes (1982), Sombraduras (1988), El Auroch (1992). PremioAlfonsina Storni (1983) por su poema Huésped, Premio de la Academia de la Lengua, mención Ensayo, por su trabajo Los Fabuladores (inédito), sobre novela venezolana contemporánea, Premio Municipal de Literatura 1986 en ensayo con Flor y canto: 25 años de poesía venezolana (1958-1983). Presidió la jefatura de las cátedras de Literatura Venezolana y Literatura Latinoamericana en el Instituto Pedagógico de Caracas. En la Asociación de Escritores de Venezuela ocupó cargos directivos, entre ellos el de presidenta. Trabajó de manera constante por la difusión de la literatura venezolana.

De Amantes.

I


Soy
la amante

No
me mires con desprecio
No tengo el número dos
en la frente
ni
sus besos ansiosos
me han abierto llagas

Soy
la amante

La que tiene todos los sueños
del mundo
y los secretos.

XI

Todos los días
mi cuerpo tiembla por ti
pero tú
ni te enteras
Duermes plácidamente
en tu cama king-size
abrazados a ella
a tu vieja costumbre
de viejo mueble usado
Te estás muriendo en vida
Te estás cayendo a pedazos
y ni te enteras

Y mientras tanto
tiemblo por ti
aaaaaaaatodos los días
Yo que soy la vida
Yo
que soy la flor de la maravilla.

Huésped.

No me siente usted en su alta mesa


no me tiente con sus manjares delicados


no me dé a beber de ese licor exquisito


no me deslumbre con sus ademanes


no resquebraje la aparente frialdad de mi cuerpo


no entre así, viento terrible, en mis días


no me enseñe el otro lado del poema


no me decrete nuevas emociones


no le conceda otro ritmo a mis noches


no borre la verdad de mis amaneceres


no diga que me ama


tendría miedo a la melancolía de la ausencia


Deme posada en el último cuarto


allí


donde nadie sepa


un sorbo de agua, apenas, para la sed


y sopa caliente para confortar el cuerpo


me iré cuando haya descansado


entraré


suavemente


en la noche


y caminaré bajo las estrellas.

1 comentario:

Maritza dijo...

MARAVILLOSA POESÍA.
"DE AMANTES" ME ENCANTÓ.
Muchas felicitaciones.

TE INVITO A VISITARME.

verbal-maritza.blogspot.com

Abrazos.