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sábado, 30 de enero de 2010

Poema de María del Mar Estrella. Argentina.

María del Mar Estrella. Argentina. Docente, cantante y poeta de reconocimiento internacional. Ha publicado varios libros, entre ellos Juglar, 2005, declarado de interés nacional por el Consejo Deliberante de Mar del Plata, Argentina. Fuegos ceremoniales, 2007. Segundo premio Fundación Argentina de Poesía.

Hacia un país de lágrimas sin nombre.

Coral.

Pido valor, hermanos

Esta es la vida que nos duele tanto.

Este terrible tiempo de acribilladas rosas

donde el odio reduce la esperanza.

Las latitudes tiemblan y hay tifones de pólvora en el aire.

Esqueletos que giran al compás de los látigos

y botas que golpean las puertas de la carne.

Hay mundos que reclaman y hay mundos que deniegan

esclavos y verdugos... porque esta es la hora desigual

donde se deposita la miel rudimentaria.

Pido valor, hermanos.

pido que trabajemos lo que tal vez no vean nuestros ojos

pero sí los ojos de los hijos de los hijos...

porque en alguna sangre del después, estos sueños serán raíz

y fruto y oxígeno palpable de libertad recuperada.

con el canto de todos, en comunión reveladora.

(Del Libro IV Concurso Bonaventuriano de Cuento y Poesía)

domingo, 19 de julio de 2009

Poemas de Silvina Gabriela Sánchez.

Silvina Gabriela Sánchez - Argentina. Nació el 28 de abril de 1971, en Santa Fe, es bachiller con orientación docente, técnico en computación y animadora a la lectura. Trabaja en la Biblioteca Popular Juan Bautista Alberdi, de Laguna Paiva. Se ha presentado en los concursos literarios, primero en mi ciudad, en el Certamen Literario Luciano Riquelme Atienza donde obtuvo importantes premios y menciones. Ha participado en importantes concursos nacionales e internacionales. Algunas de sus obras han sido incluidos en antologías internacionales de escritores de países de habla hispana por la editorial Centro Poético de Madrid. Pertenece al Ci.Es.Pa. (Círculo de Escritores Paivenses), publica regularmente sus obras en la revista Tiempos, que edita. Ha realizado un intenso trabajo de compromiso social y de animación.

Desde mis letras.

Llego al final de mi camino

cuando te sorprendo con este libro entre las manos.

La hebra de palabras parida en mi cerebro

encuentra lecho en tu memoria,

sacude tu esencia,

dispara tu mente hacia mi cosmos.

Te alcanzan mi alma y mis sentidos,

son tuyos en este instante.

Y los incorporas a tu simple realidad,

a tu intrincada realidad

a tu realidad.

Tomas la bastedad de mis palabras

y las acomodas en el laberinto de tu vida.

Mis días son tus días

mis silencios, los tuyos.

Y ríes,

y lloras,

y te enamoras,

y odias,

con mi risa, con mis lágrimas, con mis amores, con mis rencores.

Volverás a descifrar el código de mis palabras.

Volverás a encontrar la llave que profana mis secretos...

O me olvidarás...

El tiempo es el verdugo

que amarillea la esperanza

de esta maraña de letras

de estas hojas

de este libro

que hoy comienzo a escribir.


El regreso

Garabatos... impronta de una niñez lejana,

en las paredes desnudas de la casa vacía.

Ecos que se agitan en la memoria de las risas perdidas, de los llantos ahogados,

de mil lágrimas que dejaron huella en las baldosas polvorientas; huellas viejas,

olvidadas.

Un patio que aromaba fresias, me dice, con voces de hierbas crecidas

a borbotones, que ya no estás.

La madreselva tomó la casa.

La casa vacía de niños, de amores, de besos... de vos, de mí, de aquellos...

Sólo me detengo para contemplar el pasado desde la vereda, asido a las rejas

de hierro que me herrumbran los puños y el corazón.

Y comienzo a habitarla de nuevo... a llenarla de recuerdos.


Búsqueda infinita.

Miles de lustros buscando un ser

hasta que al fin, en el último minuto,

apareciste, hecho de la nada.

Fue sólo una palabra.

Sólo una mirada.

Sólo un suspiro...

Y tu alma echó raíces en mi cuerpo.

Y mi alma echó raíces en el tuyo.

Y fuimos un solo espíritu.

Bajo un mismo cielo de hedonismos

fuimos también un solo cuerpo.

Consumado el gran misterio de este amor

partimos uno al sur... el otro al norte

para volver a buscar... por miles de lustros...

un nuevo ser.

martes, 9 de diciembre de 2008

VERÓNICA CENTO - LA ESCRIBIENTE DIURNA.


“Escribo sobre todo aquello que me devora. Soy una escribiente diurna porque así lo decidió mi verbo. La palabra se desarma en mi boca, desbordándose. Escribo, porque antes que nada, es una necesidad.”

Verónica Cento.

(1979). Córdoba, Argentina. Residenciada en Caracas, Venezuela.

Sus poemas han sido publicados en diversas revistas literarias como Letralia en Venezuela, en la plaquette “Esto no es una Revista Literaria” Argentina, en Afinidades Electivas Argentina, en la página de Poetas al Volante, en Escrito por el Fuego y en la página de Malú Urriola.

Puedes leer sus creaciones en los siguientes enlaces:

LA ESCRIBIENTE DIURNA.

POÉTICA DEL ASOMBRO.

SUS POEMAS.

LOS ROSTROS DE LA NOCHE.



I

Antes de dormir me siento en el césped fresco a admirar el día. Él viene con sus manos grandes y se aquieta conmigo. Los dos callamos ante la primavera. Luego llega la ansiada noche, Endimión y la danza de la muerte. No sabemos qué decir ante el letargo de lo oscuro. La noche cae en nosotros de una manera maravillosa y aún así un limbo raro nos penetra. Miramos el cielo y un silencio nos agolpa. Mi palabra de repente resulta inútil. Todo esto es impronunciable: la danza nocturna, el silencio estrellado. Temblamos miedo. Nunca supimos porqué.

II

Luego vino el tiempo de la sequía. Lo negro se tornó distinto. La casa se derrumbó de manera rara. Los fantasmas salieron a reencontrar sus lugares y pertenencias. El ruido de la noche cuando duerme también fue distinto. Extrañamos las danzas, la muerte boca abajo y los rostros de la noche. De pronto todo tembló de miedo. Sentimos la vacuidad en los cuerpos. El romance con la noche se tiñó de espanto. No hubo hombres lobos a quienes invocar. Sólo nos restó dormir para esperar a que todo pase. Pero el sol surge como inmolado y nos ciega. La luz no es más que una fiel compañera de Apolo, el cual nos conduce hacia un más allá innegable. Temblamos de luz y de sombras. Aquello que vemos no es más que un espejismo.

III

Inclino el cuerpo hacia lo oscuro. Lo beso. Me quedo allí como sepultada. Qué es aquello que contiene la muerte y la claridad. Qué significa beber de las aguas de tu mar oscuro. Qué significará temblar de frío y de asco. Y qué detenerme ante tu rostro y decirle: ven, ámame, aunque yo no sea la noche ni la muerte. Ven, ámame, porque soy el amor hecho noche y encanto. Soy el cuerpo más hermoso que hayas visto descender y volver del hades.

La poca artista.





no tengo que fingir palabras
ellas salen disparadas hacia el mundo
y se colocan dentro de las bocas que tiemblan
me siento autosuficiente por las noches
al abrir los libros que más adoro
y hurgar ahí, donde la palabra vibra

a veces
presiento una inseguridad infantil
una porción de mí que no doy a nadie
siento una incapacidad de sacarme el velo
de mostrar la fiera que me vive
que me ama, que me exige y transporta.

no soy una mera formulación de huesos
mi carne existe
doy en general más vida que muerte
carezco de oscuridad crepuscular
y mis ojos son la amplitud de mis palabras

la poca artista que hay en mí
asume la falta de verbo
de palabra
extraño contemplar el corazón desahogado
y las manos escribiendo a golpes
los ruidos del motor del alma.

soy una garganta que grita
la crueldad del verbo al no existirme
al no habitarme en cada pálpito
en el latido de mi yo interior

esta mujer
la casi artista que vive
la que sobrevive
cae en una esterilidad poética.
en una muerte anunciada.

lunes, 20 de octubre de 2008

CLAUDIA ISABEL LONFAT.


Sueño día a día con la posibilidad de poder expresarme mediante la poesía, encontrar las palabras adecuadas que dejen fluir todo lo que llevo dentro de mí”

De "Pequeños espacios"



II
El perfecto ritmo de tu lengua
serpenteando en mi boca
la respiración agitada,
Tus manos que me aprietan ansiosas
Dos cuerpos desnudos
Reptando en el espacio
Consumiéndose en su fuego
Hay en el aire
Un olor a sexo ardiente
Y también,
un animal hambriento
A punto de devorarse
A si mismo…


III
Sutil, casi imperceptible…
En el espacio
Entre tus piernas
Calidez y temor
Tu sexo es una pregunta.
No tengo respuesta
No tengo tesoros ocultos,
Ni filosos cuchillos
Tampoco tules y encajes
Sólo este cuerpo desnudo
Vestido de deseo…
Quiero quedarme en la noche
No velarme en tus ojos cansados.
En el silencio de tu boca
¡Hay tantas palabras agolpadas!
clavadas a tu lengua.
No me dejás conocerte
No permitís que te vea

Te estás ocultando
Como si pudieran tragarte
mis palabras…
Derechos Reservados © Claudia Lonfat.


LLAVES.
I
Tu voz
Es un suspiro
que se quiebra en la noche.
Un quejido
Que hiere
mientras me acaricia

II
Me desgajo
entre tus manos
donde se hace miel
mi orgasmo

La cazadora reposa
perdida en tu mirada.
Lejana, pero mía.
Me pregunto,
Cuantas vidas llevo
respirando sin vos

Pero sin vos…

Presagio cruel.
No encontrar
un lugar en el mundo
donde fundirnos

III
Te temo
Más que al olvido
Más que a la muerte
Te temo
Porque me dejás sin palabras
Y yo no sé hacer otra cosa
más que escribir poemas…

Poemas que son preguntas
Llaves que abren,
pero no cierran…

Derechos Reservados © Claudia Lonfat.

martes, 14 de octubre de 2008

LAURA YASÁN.

Laura Yasán nació en Buenos Aires, Argentina, en 1960. Ha coordinado talleres de escritura en unidades penitenciarias, orfanatos, asilos y bibliotecas. Sus poemas han sido publicados en diferentes revistas literarias de Argentina y el exterior. En 1988 integró la “III Antología Ilustrada de poesía joven” (Editorial Hombre Nuevo) y en el 2000 la antología poética Zapatos Rojos 2000. Publicó “Doble de alma” (poemas, Tierra Firme, Bs.As.1995). “Cambiar las armas” (poemas, Botella al mar, Bs.As.,1997), Loba negra (poemas, La bohemia, Bs.As.,1999 y Edit.Educa, Costa Rica, 1999) y “Cotillón para desesperados” (poemas, la Bohemia, Bs.As. 2001). “Loba negra” recibió el Premio Único de Poesía EDUCA, Costa Rica, 1998). “Cotillón para desesperados” recibió mención especial del jurado en el IV Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín, Colombia, 2002. "Tracción a sangre" (La Bohemia, 2004) y "Ripio" (Nuevo Hacer 2007). Su obra fue parcialmente traducida al inglés y publicada en la antología “Poetry Ireland Review”, Irlanda, 2002. Integra desde el 2000 el consejo de redacción de la revista literaria “Los rollos del mal muerto”.

En Febrero del 2008, su libro inédito ¨La llave marilyn¨ recibió el premio de poesía ¨Casa de las Américas¨ en Cuba.

Palabras no.

no hay nada verdadero en las palabras

todo lo que conozco es este parador en medio de la ruta un bloque de concreto bajo el cielo infinito

todo lo que deseo es arrancarme de los pies este vendaje sucio estos zapatos húmedos

lo poco que comprendo viaja de la belleza a la locura de la locura a la belleza y no termina nunca de llegar

tengo ese hábito un tránsito frenético a la luz el fulgor que no existe y me sigue alumbrando como una estrella muerta

todo lo que persigo termina devorándome es el atardecer y no quiero saberlo no quiero moderar el estallido no quiero que se extinga no llegaré a la noche esperando palabras ya fui sequía

si es necesario un bosque para que el fuego arda un día más ahora seré rayo.

POLUCIÓN.

Y si a pesar de todo se habla de amor

nada te exime

de ser el basural donde el fulano

arrojará residuos

orgánicos también.

CAMBIAR LAS ARMAS.

A veces

un fulgor me hace libre

es un momento de ilusión

tan perentorio

que se come a si mismo

o tanto es el error

que encandilarse alcanza

pero

yo nunca fui capaz de perdonar

o abreviar en la fe

mas bien golpeo

mil veces sobre la misma piedra

y no hay quien me convenza

de que no va a gritar

pero

desde un tiempo a esta parte

llega la voz del altruismo

un discurso sumido en la vulgaridad

que al cuerpo

ya no le da descanso

cuchillería nueva a estas alturas

mis amigas

lo llaman madurez

(Editorial Botella al Mar, 1997)